El
negocio de la descontaminación
En muchos países de
los denominados desarrollados, los recicladores
adquieren otra forma, la de las macroindustrias,
donde la descontaminación se transforma
en un nuevo y excelente negocio. Se trata de un
servicio que el mundo empresarial ofrece y que
la sociedad debe pagar de una u otra manera.

¿Un ejemplo?
La compañía petrolera Shell que
a través de sus derrames de petróleo
contamina y luego descontamina lo que contaminó
para volver a descontaminar.
Las sociedades de consumo no han
contemplado ni la capacidad, ni los rítmos
con que la naturaleza transforma la materia en
energía.
Sin lugar a dudas las amenazas
conocidas como el calentamiento de la atmósfera,
el agujero en la capa de ozono, los derrames de
petróleo o los residuos nucleares no son
las únicas. La enorme cantidad de desechos,
residuos domésticos e industriales también
atentan contra el equilibrio de la naturaleza.

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