Tradicionalmente se dice que los bebés
vienen con un pan debajo del brazo, pero también
vienen al mundo con un concentrado de sustancias
químicas tóxicas acumuladas desde
antes de nacer. Muchos de los objetos que forman
parte de la vida cotidiana, como las mamaderas
o biberones, mordedores, pañales, perfumes
o los cosméticos de mamá pueden
ser fuente de diversas alternaciones y graves
enfermedades.
Todas las culturas han utilizado
cremas y perfumes. Desde tiempos antiguos las
flores nos han dado líquidos coloridos
y aromáticos para agradar, seducir y embellecernos.
Las cosas no han cambiado, aunque las sociedades
que los utilizan sí. Para los Amigos de
la Tierra la belleza y los aromas son importantes
pero veamos como la industria química ha
transformado esto en un peligroso negocio.
Las selvas
son las farmacias de la humanidad
Ya te hemos contado en este sitio
que los medicamentos más valiosos surgen
de la selva y lo mismo sucede con los perfumes
y los cosméticos. Muchas empresas farmacéuticas
pretenden "adueñarse" de los
ecosistemas forestales para investigar las propiedades
de las plantas y así obtener las materias
primas que les permitan fabricar y luego patentar
sus productos. Estas acciones perjudican a los
países, al ambiente y a las poblaciones
indígenas, quienes viven en sintonía
con la naturaleza desde hace miles de años.
El
negocio de la belleza también para niños
y niñas
En
1994 la firma Cartier
invirtió 20 millones de dólares
solamente en publicidad para el lanzamiento de
sus nuevos perfumes. Dior
y de Lancôme
invirtieron más de 500 mil dólares
y Paco Rabanne
llegó a acumular ganancias que superaron
los 200 millones de dólares. El año
2004 generará, a nivel mundial, ganancias
que superarán los 10.000 millones de dólares.
Hace más de diez años
las empresas farmacéuticas han extendido
el marcado de los perfumes a los niños
y las niñas. Se trata de fragancias frescas
(y poco o nada alcoholizadas), destinadas a los
bebés y a sus madres. Los perfumes de chocolate
y de mora han sido pensados para las niñas.
El papel
de la mujer
Las
mujeres representan más de la mitad (51%)
de la mano de obra agrícola en todo el
mundo. Ellas están expuestas a los productos
químicos tóxicos y los plaguicidas
presentes en el aire, el agua y el suelo generando
diversos riesgos para la salud de la mujer. Estas
sustancias tóxicas ingresan a los tejidos
del cuerpo, a la leche materna y luego pasan a
los lactantes.
Las mujeres de países
del tercer mundo cultivan, procesan y comercializan
productos no alimentarios hechos con recursos
naturales para abastecer a las empresas químicas
y farmacéuticas.
En Burkina Faso, por ejemplo,
las mujeres producen cada año centenares
de toneladas de mantequilla vegetal y venden gran
parte de esa producción a los mercados
de cosméticos europeos. En Colombia, miles
de mujeres cultivadoras de flores para el mercado
norteamericano están expuestas a 127 diferentes
tipos de productos químicos, muchos de
los cuales han sido prohibidos en los Estados
Unidos y el Reino Unido.
En una aldea de la Provincia
de Gansu (China), se ha atribuido a los efluentes
de una fábrica estatal de fertilizantes
químicos el alto número de nacidos
muertos y de abortos espontáneos. En Rusia,
la contaminación del agua es un factor
que está relacionado a los trastornos renales
en las embarazadas. En Sudán, se ha establecido
un vínculo entre la exposición a
los plaguicidas y la mortalidad infantil. En Uruguay
en los departamentos de Salto y Artigas se realizan
fumigaciones aéreas afectando gravemente
la salud de las trabajadoras y los trabajadores.
¿Cómo
afecta a las mujeres la degradación de
ambiente?
Debido a la diversidad de las
interacciones cotidianas de la mujer con el medio
ambiente, ella es la más gravemente afectada
por la degradación ambiental. Por ejemplo:
La deforestación
La deforestación o la
contaminación incrementa el tiempo que
las mujeres deben pasar en busca de leña
o de agua no contaminada y apta para el consumo
e incrementa el riesgo de que las mujeres se contagien
con enfermedades transmitidas por el agua. En
el estado de Gujurat (India), ahora las mujeres
dedican cuatro o cinco horas diarias a recoger
leña, cuando otrora sólo recogían
leña cada cuatro o cinco días.
La erosión de suelos
La erosión de los suelos,
la escasez de agua y el fracaso de los cultivos
reducen el rendimiento de las cosechas; los suelos
agotados por un aprovechamiento excesivo reducen
la productividad de las huertas domésticas.
Los productos químicos
Los productos químicos
tóxicos y los plaguicidas presentes en
el aire, el agua y el suelo crean diversos riesgos
para la salud de la mujer. Ingresan a los tejidos
del cuerpo y a la leche materna, por conducto
de la cual pasan a los lactantes. En una aldea
de la Provincia de Gansu (China), se ha atribuido
a los efluentes de una fábrica estatal
de fertilizantes el alto número de nacidos
muertos y de abortos espontáneos. La contaminación
del agua en tres ríos de Rusia es un factor
contribuyente a la duplicación de los trastornos
de la vejiga y los riñones en las embarazadas;
y en el Sudán se ha establecido un vínculo
entre la exposición a los plaguicidas y
la mortalidad perinatal; el riesgo es mayor para
las mujeres agricultoras.
En las ciudades
En las ciudades, en particular,
la contaminación del aire y del agua puede
ser de gran magnitud y el saneamiento y la depuración
de los residuos puede ser deficiente o inexistente,
lo cual plantea nuevas amenazas a la salud, particularmente
para las mujeres, quienes son las más expuestas
a esos peligros. En las ciudades de Delhi y Agra
(India), por ejemplo, el agua de beber se extrae
de ríos sumamente contaminados con DDT
y otros plaguicidas.
La degradación del medio
ambiente significa que las mujeres deben dedicar
más tiempo y más esfuerzos a encontrar
combustible o producir alimentos, pero no disminuyen
las restantes responsabilidades de satisfacer
las necesidades del hogar y velar por la salud
de la familia. La división del trabajo
en función del género hasta ahora
ha resistido todos los intentos de introducir
cambios reales. En muchos países, las mujeres
ya trabajan 12 o más horas diarias dentro
y fuera del hogar; en África y Asia, el
promedio de horas de trabajo semanal de una mujer
es 13 veces superior al correspondiente a los
hombres.
Tipos
de contaminantes
Greenpeace ha alertado sobre los
contaminantes orgánicos persistentes (COP),
muy poco conocidos, que están presentes
en el aire, en el agua, en juguetes, ropa, moquetas,
envases, cables, discos compactos, PVC, gomas,
pinturas, pañales, detergentes, shampoo,
plaguicidas, lubricantes, cosméticos y
otros productos de uso cotidiano. Estas sustancias
pueden influir en el organismo humano desde el
momento de la gestación.
En la Unión Europea se
fabrican y comercializan más de 100.000
sustancias químicas y no se tiene información
sobre los posibles efectos de estas en la salud
humana, sin embargo, sí está probado
que en los últimos 50 años se han
incrementado las malformaciones y partos prematuros,
las enfermedades llamadas infantiles, o que tienen
sus orígenes en la niñez, así
como cáncer, asma, desórdenes inmunológicos
o trastornos del desarrollo y del sistema reproductor.
Según el informe de Greenpeace,
alrededor del 55 por ciento de las muertes infantiles
pueden atribuirse a anormalidades congénitas,
complicaciones por el bajo peso al nacer, parto
prematuro, síndrome de muerte súbita
del lactante o complicaciones en el parto. El
riesgo de desarrollar estos desórdenes
se incrementa por la exposición a productos
químicos.
¿ Cuántas sustancias
nos rodean?
Otro dato escalofriante es que
no se tiene suficiente información sobre
los posibles efectos en la salud del 95 por ciento
de las aproximadamente 100.000 sustancias químicas
que se fabrican y comercializan en la Unión
Europea.
Las pruebas que se presentan en
el documento de "Greenpeace", elaboradas
por académicos, gobiernos e instituciones
internacionales, como la Organización Mundial
de la Salud, "no son fáciles de
desestimar y todas ellas contribuyen al creciente
banco de investigación internacional".
“El legado químico”
"El
legado químico" ha sido redactado
por la investigadora británica Catherine
N. Doney, basándose en más de 200
referencias. Se afirma que "muchas de
las sustancias químicas que se usan habitualmente
en los productos de consumo y que están
presentes en el polvo doméstico, también
están en el cuerpo humano, incluyendo a
fetos y recién nacidos".
La población infantil está
especialmente expuesta y su contaminación
comienza a través de la placenta. Luego,
su respiración absorbe el doble de aire
que un adulto y recoge las sustancias químicas
con más eficiencia. Sin embargo su capacidad
de metabolización se produce a un ritmo
de 2 a 9 veces más lento que el de los
adultos, por lo cual las procesan más despacio
y las eliminan con menos eficacia.
El cáncer es la tercera
enfermedad causante de muerte entre los niños
de 1 a 19 años y "sólo
entre 5 y el 10 por ciento se ha relacionado con
el factor genético, mientras que el resto
parece estar relacionado con una amplia variedad
de factores medioambientales", asegura
el informe.
Aumentan las enfermedades del
sistema nervioso infantil, con discapacidades
en el desarrollo del niño, y en su aprendizaje
y comportamiento, con mayor número de casos
de autismo.
En la pubertad
En la pubertad, la maduración
sexual viene acompañada de complejas interacciones
entre el sistema nervioso central y los órganos
secretores de hormonas, que pueden verse afectados
por los factores medioambientales. De hecho, el
llamado "cocktail químico" se
acelera en la pubertad y afecta más a los
varones, con un incremento de cáncer vesicular
y una disminución de esperma a un ritmo
del 1 por ciento anual.
Desórdenes como el descenso
en el recuento espermático, las disfunciones
testiculares y el riesgo de cáncer testicular
están aumentando, debido, probablemente
–según el informe- a una disrupción
o ruptura brusca de hormonas sexuales durante
el desarrollo, y se ha identificado una amplia
variedad de sustancias químicas que actúan
como disruptores endocrinos.
Seis grupos químicos contaminantes
Los alquilfenoles se encuentran
en textiles y cuero, detergentes, plaguicidas
y en el lubricante espermicidada Nonoxynol-9.
El Bisfenol-A se usa en la fabricación
de productos de soportes digitales, equipamiento
eléctrico, automóviles, equipos
deportivos y médicos, contenedores para
comida y bebida, recubrimiento de latas, tapones
de botellas e incluso en los polímeros
dentales.
Los
pirorretardantes bromados están presentes
en plásticos y textiles, mientras que los
compuestos organoestánnicos se usan como
antiincrustantes, en biocidas para refligeración,
bactericida antimoho, en albañilería,
funguicida y plaguicida en moquetas, PVC, gomas,
pinturas, pañales y plantillas para zapatos.
Los ftalatos se encuentran en
el PVC, en materiales de construcción,
muebles, suelos, envases alimentarios, juguetes,
ropa, interiores de automóviles, cables
y bolsas de sangre. Se usan como disolventes,
en detergentes, jabones, champús, cremas
de manos, esmaltes de uñas, cosméticos
y perfumes.
Los almizcles sintéticos
se encuentran en productos parecidos a los ftalatos
aunque también existen en productos alimenticios
y ambientadores.
Por último, las parafinas
cloradas se utilizan como lubricantes, plastificantes,
pirorretardantes, aceites industriales, acabado
de pieles y textiles, y en adhesivos, pinturas,
gomas y productos de sellado.
La mayor parte de esas sustancias
analizadas son persistentes, permanecen en el
medio ambiente en tales cantidades que se detectan
continuamente, y son bioacumulables, es decir
se acumulan en el cuerpo de los organismos, en
los tejidos adiposos o en otros órganos,
como el hígado o los riñones.
Los shampú
Los componentes básicos
que contienen la mayoría de los champús
son:
Los tensoactivos: Son los encargados de limpiar
el cabello. Los más utilizados por los
laboratorios son el Lauril, o lauretil, sulfato
de sodio, y una variedad con sulfosuccionato
de sodio más suave para niños.
El engrasante: Mantiene la humectación
natural del cabello, tras la limpieza de los
tensoactivos, para evitar la resequedad. Uno
de los más usados es el dietanolamina
de ácido graso de coco; pero existen
otros comunes como la lanolina o la lecitina.
Todas estas grasas son extraídas de animales
y vegetales.
El espesante: Ayuda a que el champú
tenga su consistencia espesa y sea más
fácil de aplicar. El clorato de sodio
es uno de los más usados por los laboratorios,
pero en proporciones muy bajas, aunque algunos
lo han sustituido por espesantes protectores
como el PEG-120 dioleato de metilglucosamida,
extraído del maíz.
El ácido: Es el elemento encargado
de equilibrar el champú, pues el cabello
tiene un pH levemente ácido (entre 5,5
y 6), pero los tensoactivos son alcalinos (por
encima de 7). Este ácido proviene generalmente
de plantas o frutas, que permiten nutrir el
cabello a la vez que balancean la fórmula
del champú.
El conservante: Sirve para eliminar las bacterias
que pueden almacenarse en los productos. El
más común es el metilparabeno.
Antes se usaban el formol o los formaldehídos,
pero fueron descontinuados por considerarse
tóxicos.
El nacarante: Hace que el champú se
vea nacarado. Se usa sólo para cabellos
secos o normales.
Esencias y aceites esenciales: Son extractos
de flores o plantas, que sirven para perfumar
el champú y agregarle elementos nutritivos
naturales. Hay muchos conocidos, como la menta,
la lavanda o la manzanilla.
Los ingredientes activos, en cambio, varían
según la marca de cada champú.
Los más comunes son las vitaminas: algunas
como la A y la E nutren el cabello.
Pro vitamina B5: es el ácido pantotinico,
que posee virtudes contra el exceso de grasa
y previene la caída del cabello.
La queratina y el colágeno: su función
es humectar y reparar estructuras dañadas.
La silicona: deja el pelo más brillante
y manejable.
Las ceramidas: son grasas que aseguran la
cohesión de las células, para
evitar la resequedad. La ceramida R es una de
las más conocidas, pues evita el envejecimiento
prematuro del cabello, fijándose en el
interior de éste y reforzando la raíz.
La elastina una proteína elástica
que sostiene las fibras y sirve para evitar
el envejecimiento del cabello.
La glicerina una sustancia capaz de absorber
y retener la humedad, y por esta razón
evita la resequedad.
Henna: tinte es un vegetal extraído
de una planta llamada Lamsonia Alba, que le
da tonos rojizos al cabello.
Liposomas: son cápsulas microscópicas
que contienen elementos nutritivos que se liberan
en las capas internas del cabello.
Oligoelementos: hierro, calcio, potasio, sodio,
cobalto, yodo, cobre, zinc, manganeso, cromo,
molibdeno y selenio, y están encargados
de estimular y revitalizar el cabello.
La sustancia más utilizada
por las empresas farmacéuticas es el lauteril
o sulfato de sodio. Pobres, nuestras cabecitas
!!!
Por
ejemplo: El Shampú Elvive,
de la empresa Loreal de venta en Sudamérica
contiene los siguientes Ingredientes: Agua,
sodium laureth sulfate (Lauretil) , disodium cocoamphodiacetate,
thimeticone, glycoldistearate, sodium detearyl
sulfate, parfum, cocamidemipa, guar-hydroxypropyltrimonium,
cloride, sodium methilparaben, carbomer, dmdm
hydantoyn, methilparaben, 2-oleamido, 1,3- octadecanediol.c1235/1.
Experimentos
con animales
Para
comprobar si los productos son sanos se utilizan
animales. Los experimentos más comunes
para comprobar la inocuidad de los cosméticos
son la prueba de irritación ocular Draiza
y la de Dosis letal . La prueba de Draiza consiste
en aplicar sustancias tales como esmalte de uñas
o shampoo anticaspa en los ojos de los conejos
para estudiar sus reacciones. La prueba de la
Dosis letal consiste en obligar a los animales
a ingerir productos de limpieza para observar
reacciones como convulsiones, erupciones cutáneas
y trastornos gástricos.
Lápiz de labios y geles
y cremas de enjuague también se experimentan
con animales para determinar sus efectos sobre
la salud en los seres humanos. Según los
grupos de defensa del bienestar animal, en la
Unión Europea, se utilizan alrededor de
38.000 animales al año para el desarrollo
y la experimentación de nuevos productos
e ingredientes cosméticos. Qué
locura!!! ... no hay ninguna necesidad de experimentar
con animales.
Alergias y
Asma
Las enfermedades no infecciosas
están aumentando especialmente en los países
más industrializados, pero en particular
el asma, las alergias y las enfermedades autoinmunes
crecen en todo el mundo.
En este apartado, la población
infantil también se lleva la peor parte,
porque las sustancias químicas que provocan
cambios en el sistema inmunológico cobran
especial relevancia en el desarrollo prenatal
y principio del posnatal, épocas en las
que se determina para el resto de la vida la capacidad
de respuesta inmunológica. Incluso, "los
efectos podrían no manifestarse en el momento
del nacimiento o en la niñez sino a lo
largo de la vida adulta".
Además de los siete grupos
químicos citados, constituye un capítulo
aparte, según "Greenpeace", la
conocida sustancia DDT, hallada en la actualidad
como producto intermedio necesario para la fabricación
del pesticida Dicofol. Ha sido profusamente utilizada
desde los años treinta, tanto en el campo
como en los hogares, también es bioacumulativa
y persistente, y se encuentra en todos y cada
uno de los organismos humanos después de
70 años de uso.
A pesar de que existen alternativas
de sustitución, mediante otros pesticidas
no contaminantes, España, Brasil, China,
India e Israel continúan fabricando el
DDT.
Es imprescindible el uso de productos
alternativos que no perjudiquen la salud humana,
como la única solución para evitar
daños irreparables en las generaciones
futuras y para que nuestro legado no sea la contaminación
pura y dura. Después de lo que hemos hecho,
se lo debemos...
La importancia
de los productos naturales en las recetas de los
cosméticos
Algunos estudios van más
allá de las anécdotas para cuantificar
el papel que los productos naturales representan
en la medicina. En 1984 ya se reportaba que se
pueden considerar como medicamentos importantes
por lo menos 119 compuestos derivados de 90 especies
de plantas y el 77% de ellos se derivan de plantas
usadas en la medicina tradicional.
Más recientemente, Grifo
y Rosenthal (1997) realizaron un estudio de los
primeros 150 fármacos de propiedad exclusiva
de la Auditoría Nacional de Recetas de
los Estados Unidos del periodo de enero a septiembre
de 1993, la cual es una compilación de
virtualmente todas las recetas surtidas durante
dicho periodo. Encontraron que el 57% de las medicinas
prescritas tenían por lo menos un compuesto
activo importante derivado o alguna vez derivado
o modelado de acuerdo con compuestos derivados
de la diversidad biológica.
También encontraron que
el uso comercial del compuesto básico de
la mayoría de los primeros 150 fármacos
recetados derivados de plantas, se correlaciona
con el uso médico tradicional reportado.
El valor
económico de los productos farmacéuticos
A las empresas farmacéuticas
no les interesa el cuidado del ambiente y muchísimo
menos las comunidades indígenas o tradicionales.
Menos aún respetan el conocimiento acumulado
a través de los siglos en el manejo de
la biodiversidad y en las propiedades biológicas
de determinadas plantas.
Las empresas farmacéuticas
quieres apoderarse de lo que para los pueblos
originarios es de todos porque le pertenece a
la naturaleza, 11 de los medicamentos de mayor
venta en 1997, representando el 42% de las ventas
de toda la industria, eran productos naturales
o biológicos o entidades derivadas de productos
naturales, con un valor total en 1997 de US$ 17.5
mil millones.
Entre el 10 y 50%– de los
10 medicamentos de mayor venta de las 14 empresas
farmacéuticas más grandes, eran
productos naturales o entidades derivadas de productos
naturales.
El ejemplo más claro de
una especie forestal que ha derivado en un medicamento
comercial en los últimos años es
el compuesto paclitaxel, proveniente del árbol
forestal Taxus baccata . Paclitaxel se usa en
el tratamiento del cáncer de ovario, del
cáncer de pulmón en células
no pequeñas, en el sarcoma de Kaposi y
en el cáncer de mama. Comercializada por
Bristol-Myers Squibb con el nombre de Taxol, fue
el 24° medicamento de mayor venta en 2000
con ventas mundiales de US$ 1.6 mil millones.
Aventis comercializa Taxotere (docetaxel) para
el cáncer de mama y el cáncer de
pulmón en células no pequeñas
y logró ventas en 2000 de US$ 687 millones
(Med Ad News). Así, el valor de venta combinado
de los medicamentos basados en Taxus baccata en
2000 es de US$ 2.3 mil millones.
La cosmética
natural
La cosmética natural es
algo más que una cosmética sin cadáveres
ni sufrimientos. Los ingredientes deben ser naturales,
de origen mineral o vegetal (recolectados sin
depredar). Los envases deben ser reciclables y
contener una cantidad apreciable del producto.
Una cosmética ecológica debe afectar
a todas las fases de la elaboración de
un producto, respetando en todas ellas a los seres
vivos, el entorno y las personas que trabajan
en la recolección o extracción de
los ingredientes y el proceso de fabricación.
Por ejemplo: El
jugo de Aloe Vera es la más asombrosa mezcla
de antibiótico, cicatrizante, agente coagulante,
inhibidor del dolor y estimulante del crecimiento
de los tejidos que conocemos de la naturaleza.
Para lavarnos la cabeza también tenemos
sustancias naturales, muy nutritivas derivadas
del Limón y el Aloe.
¿Te
imaginas al lobo cuidando las ovejas?
La
amazonia, los pocos bosques que quedan en Costa
Rica y diversas zonas de Australia son áreas
de interés de estas empresas.
Con el pretexto de pretender
cuidar el ambiente, las empresas farmacéuticas
pretender conservar los bosques para investigar
y desarrollar la industria de los medicamentos,
los cosméticos y los perfumes.
Las empresas farmacéutica
quieren ser el lobo que cuida las ovejas.
Las comunidades indígenas,
los campesinos, organizaciones sociales, sindicales
y ecologistas nos negamos a que se privatice el
conocimiento y la naturaleza.