Para
diversas culturas del planeta, como el islam o
la mitología china, las tortugas son o
fueron animales sagrados y en muchas de ellas
aparece sosteniendo el mundo en sus espaldas.
Los mayas concebían el
planeta como una gran tortuga y su caparazón
simbolizaba la redondez de la tierra. Los Indios
Hurones de Norteamérica y los hindúes
asiáticos representaban el mundo transportado
a espaldas de una enorme tortuga.
Los Sioux norteamericanos decían
que cuando se producía un terremoto era
que la tortuga cósmica se sacudía.
Para los cristianos, hasta la
edad media la tortuga era el símbolo de
la mujer recatada que vive en su hogar. En China,
un quelonio simbolizaba lo longevo (lo viejo)
e indestructible y es el único animal verdadero
de los cuatro animales sagrados, junto al dragón,
el unicornio y el Ave Fénix.