La
pérdida de biodiversidad en las áreas
taladas ha sido severa. Hace una década
Patrick Anderson, del Centro de Información
sobre las Selvas Tropicales de Australia decía:
"Nunca se sabrá cuántas
especies se han extinguido para abastecer de madera
tropical de lujo a los países consumidores".
En Kalimantán, se ha realizado
un estudio en el que se compara la selva primaria
con una selva secundaria de 30 años, éste
muestra una disminución del 20% en las
especies de árboles.
En las áreas donde la tala
es "selectiva", el impacto en la vida
silvestre puede ser demoledor. En Uganda el 70%
de las especies de primates que habitan un área
sometida a tala "de baja intensidad",
está seriamente afectada, habiéndose
reducido su número considerablemente. La
pérdida de vida silvestre trae, al mismo
tiempo, una pérdida importante de fuentes
de proteínas para los habitantes de las
selvas.
Daños causados por la
tala de bosques
Además de los daños
ya señalados debemos poner en la lista
la erosión de los suelos.

¿Imaginas por qué?
Ya
sabes que en la naturaleza todo funciona relacionado
y en equilibrio. La tala trae consigo la apertura
de una extensa red de caminos que se construye
para sacar la madera de la selva y llevarla a
los mercados internacionales; ello es una importante
fuente de erosión. A esto se añade
la carga de sedimentación y lodo de los
ríos, que reduce las poblaciones de peces
y otros organismos acuáticos.
En la actualidad el 60% de los
ríos de Sarawac están polucionados
por la erosión de los suelos y la sedimentación,
con la consecuente y marcada disminución
de peces que son parte fundamental de la dieta
de los pueblos locales. Estos impactos llegaron
también en 1989 a Sudán, Tailandia
y Bangladesh (en un momento dos tercios del país
estuvieron bajo el agua), estos países
sufrieron graves inundaciones atribuidas directamente
a la deforestación de las cuencas hidrográficas
de las tierras altas.

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