Las
plantaciones forestales no son bosques
Las plantaciones, al igual que
los bosques, están compuestas por árboles,
pero ambas son radicalmente diferentes.
¿Qué es un bosque?
Un bosque es un sistema complejo,
que se auto-regenera y auto-alimenta, incluye
suelo, agua, microclima, energía y una
amplia variedad de plantas y animales en mutua
relación.

¿Qué es una plantación
comercial?
Es un área cultivada,
cuyas especies y estructura han sido dramáticamente
simplificadas para producir sólo unos pocos
productos, ya sea madera, leña, resina,
aceite o frutas. A diferencia de los bosques,
en una plantación los árboles tienden
a pertenecer a una reducida variedad de especies
y edades y requieren de una constante y amplia
intervención humana.
Otras diferencias
Por ejemplo: Un
"bosque nativo", del que se
hayan eliminado las especies de escaso interés
económico, puede terminar siendo tan simplificado
y necesitado de la intervención humana
para conservarse de esa manera como cualquier
plantación. Gran parte de los "bosques"
de Europa entran en esta categoría.
Por
otro lado, algunos bosques con gran diversidad,
aparentemente "naturales",
pueden ser el resultado de plantaciones abandonadas
o continúan siendo cuidadosamente "cultivados"
por poblaciones locales, como es el caso en áreas
habitadas por los indígenas Kayapó
en Brasil.
Los monocultivos industriales
(situación que se repite en muchísimas
regiones de América Latina) de los que
trata este documento tienen sin embargo un estatus
mucho menos ambiguo. Están produciendo
una transformación agresiva y profunda
de los paisajes, estas plantaciones son mucho
más parecidas a un cultivo agrícola
industrial que a un bosque en el sentido usual
del término, o a los bosquecillos o parcelas
agrícolas manejados de manera tradicional.
30.000 hectáreas de monocultivo forestale
es tan malo como 30.000 hectáreas de hortalizas.
Necesidades de los monocultivos
industriales
Normalmente
compuestos por miles y aún millones de
árboles de la misma especie, seleccionados
por su rápido crecimiento, uniformidad
y alto rendimiento de madera y plantados en bloques
de la misma edad, requieren una preparación
intensiva del suelo, fertilización, espaciamiento
regular, selección genética, eliminación
de plantas competidoras mediante métodos
mecánicos o químicos, uso de pesticidas,
raleo, cosecha mecanizada y en algunos casos poda.
Tales plantaciones pueden ser implantadas en predios
extensos pertenecientes a una empresa o arrendados
por la misma, o consistir en la suma de un gran
número de pequeñas propiedades.
La posibilidad de plantar árbol
para múltiples intereses
En contraste con tales plantaciones,
planificadas para responder directamente a una
o dos necesidades de las grandes empresas manufactureras
o de otros poderosos actores centralizadores,
existen intentos de plantar árboles de
tal forma que sirvan a una amplia variedad de
intereses locales interrelacionados. Por ejemplo,
en algunos sistemas agroforestales, se selecciona
y planta una amplia variedad de árboles
con el objetivo de proveer protección,
sombra y alimento para el ganado, fruta y madera
para consumo humano y protección, nutrientes
y agua para los cultivos agrícolas. De
esa forma, ayudan a mantener una producción
diversa y en armonía con los paisajes y
necesidades locales.
La restauración de bosques
A
diferencia del modelo de monocultivos forestales
o plantaciones industriales, es bueno destacar
los esfuerzos destinados a restaurar bosques degradados
mediante la plantación de árboles
de una o todas las especies originales de un determinado
lugar. En este caso, el objetivo no es el de producir
grandes volúmenes de madera destinados
al abastecimiento de los mercados industriales,
sino el de restaurar ecosistemas diversos, utilizando
para ello especies nativas. Es así que
la plantación de una especie de eucalipto
en alguna región de Australia de donde
sea originaria, con el objetivo de regenerar el
ecosistema original y plantado de tal forma que
reciba la aprobación de las poblaciones
locales, puede ser considerada como una contribución
a la reforestación.
Cada especie debe convivir en
el ecosistema al cual pertenece
La misma especie de eucalipto,
al ser plantada como un monocultivo a gran escala
para la producción de madera para pulpa
en la India o Uruguay, no sólo no constituye
una contribución a la "reforestación",
sino que es muy probable que contribuya a la degradación
ambiental y a la generación de problemas
sociales. La plantación de árboles,
ya sea de especies nativas o exóticas,
no es en sí misma un proceso positivo o
negativo. Resulta positivo o negativo según
las estructuras geográficas o sociales
dentro de las que es implantado.
Las plantaciones a gran escala
en nuestro continente y en los países del
SUR
Los países del NORTE
(Europa, EE.UU, Japón y otros) plantan
en el SUR los árboles que ellos no quieren
plantar en sus propios territorios. ¿Por
qué será?
La
rápida expansión de las industrias
de la fibra y pulpa de madera para papel, acrecentadas
principalmente por la demanda voraz de pulpa de
celulosa del Norte, ha sido una de las principales
causas de la explotación de los bosques.
Hay establecimientos de enormes
plantaciones para pulpa de papel en Indonesia,
Brasil, Sudáfrica y Chile y un área
siempre en crecimiento de plantaciones en otros
países como Malasia, Vietnam, Tailandia,
Uruguay, Argentina, Venezuela, Colombia, México,
Congo y Suazilandia mientras muchos otros países
se están incorporando al auge plantador.
Mucho antes que tu nacieras
Durante las últimas décadas,
seguramente mucho antes que tu nacieras, hemos
visto como la industria del papel ha destruido
muchos de los bosques primarios:
Del noreste de Norteamérica,
Australia, los países nórdicos,
Chile, Indonesia, Argentina, Brasil y muchos otros.
La progresiva destrucción de los bosques
nativos dio lugar a una creciente presión
del movimiento ecologista por conservarlos.

La destrucción de los
bosques y la lucha de los ecologistas a generado
en las industrias forestales un afán mayor
por encontrar bosques primarios no explotados
(en Rusia, Brasil) y al mismo tiempo terrenos
donde poder plantar grandes extensiones de monocultivos
para industrializar la madera con el fin de producir
la pulpa que les permita fabricar papel para las
necesidades y el estilo de vida de los países
del norte.
Cuanto más se ve forzada
la industria a pasar de bosques nativos a plantaciones
de madera para pulpa, mayor es el incentivo para
llevar la producción de materia prima fibrosa
al Sur.
El eucalipto
Las
especies de rápido crecimiento como el
eucalipto, crecen en conjunto mucho más
rápidamente en el Sur de lo que lo puede
hacer cualquier especie comercial en el Norte,
lo cual significa que están disponibles
antes y que las plantaciones requieren una extensión
de tierra menor.
Mientras que la tasa media de
crecimiento de las plantaciones en los Estados
Unidos rara vez supera los 10 metros cúbicos
por hectárea y por año (siendo mucho
menores en los demás países del
Norte), las plantaciones de pinos en el Sur han
mostrado tasas de hasta 30 metros cúbicos
en algunas plantaciones en Chile. Por su parte,
las plantaciones de eucaliptos en el Sur han logrado
una producción que oscila entre 15 y 30
metros cúbicos por hectárea y por
año en muchos países y hasta 60
metros cúbicos bajo condiciones excepcionales
en Brasil.
El valor de la tierra
La tierra es más barata
en el Sur, en particular en grandes extensiones
contiguas. Por ejemplo, en muchos países
el Estado arrienda tierras a empresas plantadoras,
a precios muy por debajo de los de mercado. En
Indonesia, las tierras públicas pueden
ser arrendadas por empresas plantadoras por unos
US$0,30 por hectárea y por año;
en Tailandia por alrededor de US$2,50, mientras
que el arriendo de la tierra es uno de los principales
costos de los programas de plantación forestal
en los Estados Unidos. Todo lo anterior hace que
el costo de la madera sea menor en el Sur que
en el Norte.
En 1988 el costo de producción
de una tonelada de fibra para celulosa fue apenas
superior a los US$28 en Brasil, Chile, Uruguay
y Argentina, US$40 en el sudeste de los Estados
Unidos, US$49 en el interior de Columbia Británica,
US$102 en los países nórdicos y
aproximadamente US$154 en Japón.
Tales diferencias en costos son
muy importantes, dado que la madera representa
entre el 40 y el 70% del costo variable en la
fabricación de pulpa, que a su vez constituye
el principal costo en la producción de
papel. Por lo tanto, casi siempre resulta rentable
producir madera en el Sur, incluso si las plantaciones
se encuentran a gran distancia de los grandes
mercados papeleros.
Tierra barata, explotación
humana y esclavitud
La tierra barata no es el único
subsidio que impulsa la expansión de las
plantaciones para pulpa en el Sur. Otros subsidios
que los gobiernos ayudan a implementar para favorecer
a las empresas incluyen la eliminación
de impuestos, créditos muy baratos, mano
de obra barata y represión política.
En Uruguay, en muchas regiones
forestadas con monocultivos someten a los trabajadores
a condiciones inhumanas, donde incluso existen
relaciones de esclavitud, trabajando por un plato
de comida y durmiendo en el suelo y a la intemperie.
El pago por hora de trabajo en
Brasil, por ejemplo, es el 20% de lo que se paga
en Alemania. La represión sindical es otra
forma de subsidio provista por los gobiernos de
muchos países donde se está presenciando
un gran auge de las plantaciones.

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