La fundación de la biogeografía se le atribuye a Alexander von Humboldt, quien en 1859 describió la distribución de las plantas en relación con zonas climáticas. Sin embargo, los primeros antecedentes corresponden a Teofrasto, autor que vivió entre los siglos III y IV Antes de cristo y fue discípulo de Aristóteles.

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Los biomas son unidades de vegetación y fauna asociada climáticamente determinadas.
Los principales biomas son:
- La selva tropical
- La sabana
- Los bosques tropicales caducifolios
- Los bosques templados
- La pradera
- Las estepas graminosas y arbustivas
- La taiga
- La tundra
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Selva tropical
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Sabana
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Bosques tropicales caducifólios |
Bosques templados |
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Pradera |
Estepa graminosa y arbustiva |
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Taiga |
Tundra |
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La incidencia del clima
Ya los griegos (hace muuuuuchos años!!) estaban familiarizados con la idea de los tipos morfológicos básicos de plantas (árboles, arbustos, hierbas) y sus diferentes necesidades climáticas.
La cobertura vegetal actual de la tierra es resultado de una larga evolución bajo la influencia de las condiciones ambientales, tanto en el pasado como en la actualidad. El clima y particularmente la acción conjunta de la temperatura y la precipitación a lo largo del año son los principales determinantes del tipo de vegetación.
Características fisonómico-estructurales (ja!!, que nombrete complicado)
La descripción de la vegetación se realiza de acuerdo a ciertas características físicas y de estructuras dominantes. La fisonomía corresponde a la apariencia extrema de la vegetación y comprende distintos aspectos como:
- La disposición en estratos y plantas.
- El porcentaje de cobertura del suelo.
- Las formas de vida o formas de crecimiento.
- El tamaño y forma de las hojas.
- Las características funcionales como la periodicidad del follaje (perennifolio/ caducifolio).

¿ Alguna vez observaste detenidamente una hoja?
Clasificación
La clasificación básica en formas de vida considera los tipos morfológicos más elementales:
Árboles, arbustos, herbáceas, clasificación que incluye también lianas, epífitas, talófitas (líquenes, musgos, hepáticas).
Otra clasificación en formas de vida es la aportada por (Raunkiaer en 1943) quien describe la la vegetación según el clima.
Las formas de vida predominantes en la pradera
La forma de vida dominante en la pradera son las herbáceas, éstas comprenden a las hemicriptófitas (ejemplo, pastos), caméfitas (pequeños arbustos), geófitas (ejemplo, hierbas con bulbos) y terófitas (hierbas o pastos anuales).
La distribución del bioma pradera en el mundo
La distribución del bioma pradera en el mundo corresponde a un amplio rango de precipitaciones (lluvias) medias anuales y temperaturas. Las precipitaciones van desde 1300 mm o más al año, hasta 300 mm y las temperaturas medias varían entre 18º a 20º, hasta temperaturas medias inferiores a 5º.
Las praderas del Río de la Plata, por ejemplo, constituyen una de las áreas más extendidas de praderas naturales en el mundo, abarcan una región de 70 millones de hectáreas, entre el este de Argentina, Uruguay y Río Grande del Sur, en Brasil.
Las praderas uruguayas
En Uruguay predominan las praderas subhúmedas. Si bien las precipitaciones ocurren todo el año y con valores ligeramente más altos en verano, debido a las altas temperaturas pueden ocurrir períodos de déficit hídrico.
La dominancia de los pastos ha llamado la atención de los ecólogos y fitogeógrafos. La ausencia de importantes bosques podría explicarse por una compleja interacción de factores que incluyen, además de la recurrencia de períodos con déficit hídrico, las características de los suelos, la aparición de fuegos o la herbivoría crónica.
En Uruguay se encuentran:
Bosques ribereños, serranos y de quebrada.
Sabanas de palmeras o árboles (por ejemplo lo Palmares de Rocha y del litoral, algarrobales y espinillares del litoral), humedales (ejemplo los humedales de Rocha).

La importancia de las praderas
Lo económico y lo ecológico son centros de interés fundamental.
Desde el punto de vista económico porque constituye la base fundamental de la producción ganadera (carne, leche, lana y cuero) para lo cual es determinante la pradera natural.
Desde el punto de vista ecológico las praderas proveen otros servicios o beneficios a la sociedad, a los cuales generalmente los economistas no le asignan un "valor monetario" y tal vez por esa razón en general son olvidados o ignorados.
Estos beneficios son llamados "servicios ecosistémicos". La pradera natural contribuye a mantener la composición atmosférica, secuestrando carbono, absorbiendo metano y reduciendo las emisiones de óxido nitroso.
Las praderas secuestran en el suelo grandes cantidades de carbono en forma de materia orgánica. En un suelo de pradera pueden acumularse en los primeros 20cm del perfil más de 50 toneladas de carbono orgánico por hectárea. Su transformación en tierras agrícolas provoca un aumento en las emisiones de dióxido de carbono.
El enriquecimiento de CO2 atmosférico tiene importantes efectos sobre el clima ya que junto con otros gases, como el metano y el óxido nitroso, generan el "efecto invernadero" .
La presencia de la pradera también mantiene la biodiversidad vegetal y animal. La vegetación natural controla el intercambio de energía entre la superficie y la atmósfera, regulando el clima local y regional y asegurando la conservación de los acuíferos.
Asimismo la pradera disminuye las perdidas de suelo por erosión y contribuye al ciclo de nutrientes en el suelo.

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